[M] Ir al Menú de navegación

[C] Ir al contenido

[I] Ir al índice de sección


Calidad turística

tuv


Actualidad

06/06/2013

Los tratamientos termales pueden aliviar afecciones neurológicas que causan dolor

La balneoterapia emplea el calor del agua como relajante muscular y aprovecha su efecto vasodilatador

Si bien no es muy conocido, el uso de terapias termales para tratar patologías neurológicas resulta eficaz en diversas afecciones de este tipo.

Un ejemplo es la aplicación de la balneoterapia para aquellas cuadros que van acompañados de dolor. En estos casos, los tratamientos termales tienen como objetivo elevar el umbral del dolor con medidas psicológicas y rehabilitadoras, además de emplear el calor de las aguas como relajante muscular y aprovechar su efecto vasodilatador para eliminar sustancias algógenas, es decir, productoras del dolor.

Del mismo modo, y según el tipo de dolencia, “puede también utilizarse agua fría con el fin de disminuir la excitabilidad, producir vasoconstricción y reducir la inflamación”, aclara el doctor Jesús Antonio Llorente González, miembro del equipo médico del Balneario de Fitero.

Entre estos cuadros neurológicos, se encuentra el dolor nociceptivo, que aparece como consecuencia de la aplicación de estímulos que dañan o lesionan los órganos somáticos o viscerales. Es intenso y oscilante.

Otro de los dolores incluidos es el neuropático, producido por un daño en el sistema periférico o central. El paciente lo describe como una sensación de pinchazos, descargas o quemazón, que pueden durar semanas e incluso meses o años.

En cuanto a cefaleas, encontramos tres tipos que pueden tratarse con las aguas mineromedicinales. La tensional, muy frecuente, aparece en cualquier etapa de la vida, es de carácter opresivo, bilateral y se acentúa con la presión de los músculos pericraneales. En este grupo se encuentra también la cefalea cervical, que es secundaria a la contractura de musculatura paravertebral cervical. Y, por último, la cefalea referida, secundaria a proceso de sinusitis crónica frontal o etmodial. “En este caso, el tratamiento termal va dirigido a resolver la sinusitis con inhaladores, pulverizadores o estufa de vapor caliente”,  apunta el doctor Llorente González.

Dolores cervicales y lumbares

Otro de las dolencias susceptibles de mejorar con la balneoterapia es el síndrome del latigazo cervical tras un accidente traumático, patología que se aborda con tratamientos de calor y rehabilitador.

En este grupo se encuentra también el dolor cervical con irradiación a extremidad superior por hernias discales cervicales, que presentan parestesias (pérdida de sensaciones, hormigueo o adormecimiento).

Y el último de esta clasificación es el dolor lumbar con irradiación a miembros inferiores, producido por hernias discales lumbares, neuroma de Morton por atrapamiento del nervio digital en los dedos de los pies, síndrome del túnel tarsiano o dolor del miembro fantasma por amputación de una pierna.

Para estos proceso neuropáticos, la mayoría de los tratamientos termales consisten en baños calientes, duchas filiformes, chorros, inhalaciones, compresas calientes y frías, peloides de parafango, rehabilitación con fisioterapia, piscinas activas, etc.

“En todos los casos, resulta imprescindible pasar consulta médica previa en el Balneario con el fin de que evaluar clínicamente al paciente para luego poder prescribir el tratamiento más adecuado”, recuerda uno de los miembros del equipo médico de Baños de Fitero.

« Volver a la página anterior

 

C/ Extramuros, s/n. 31593 Fitero - Navarra - España - T. 948 776 100